Archivado en: rastros
…
Y al otro de la ventana estabas tú, con esa sonrísa pícara, tu carita llena de suaves y simpáticas pequitas, tus ojos semi-rasgados… ojos castaños como el otoño, labios rosados, perfume de jazmín y dama de noche.
Lentamente mi mirada resbala desde tu mejilla hasta tu cuello, erosionando suavemente tu piel con mis labios desde el pensamiento. Tu escalofrío recorre tu cuerpo de abajo a arriba y a través de mis labios y mi lengua contagia mi propio cuerpo. La electricidad estática producida se libera lentamente en mis manos. Abro mis ojos y…. todo fué un sueño, un simple conjunto de leves impulsos eléctricos jugando en mi cabeza igual que los niños lo hacen en el patio del colegio.

Tu cara se desvanece lentamente en mi memoria… y yo… decido seguir durmiendo otra vez… sólamente para poderte recordar de nuevo. Sólamente para amarte otra vez más.
2 comentarios por mucho
Deja un comentario
Deja un comentario
Línea y párrafo se rompe automáticamente, direcciones email nunca se muestran, permitido:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>



Hola vengo a hacer mi visita de cada semana.
Comentario por luz Octubre 26, 2006 @ 10:22 pmKe preciosa entrada
¿Fue un sueño? ¿O quizás un anhelo? ¿Tal vez ocurrió en realidad, y se ha transformado en un recuerdo que se confunde con un sueño?
Calderón de la Barca también se hacía un lío entre sueño y realidad… A veces se parecen peligrosamente…
Precioso recuerdo, sueño, vivencia… qué más da. Lo importante: lo sientes dentro de ti, y que perdure.
Más besos.
Comentario por Algodón Octubre 27, 2006 @ 9:46 pm